Como me decían a principio de esta semana, el fin de semana pasado tuve "el privilegio de disfrutar" de la presencia de Dios durante unos días, de ahondar en mí y de buscar ahí dentro todo aquello bueno y malo que hay que poner y quitar del corazón, siempre con El y en El.
Nosotros los hombres humanizamos todo aquello que tocamos, nos creemos invencibles como si pudieramos hacerlo todo nosotros y conseguir todo aquello que queremos siempre por nuestras propias manos. Y nos olvidamos de la mano de Dios, nos olvidamos que sin El no hacemos nada, que somo seres frágiles y no invencibles.
Esa mano de Dios, como en el libro "Mi Cristo Roto" que no vemos y que va moviendonos con dulzura para que todo los acontecimientos importantes y sorprendentes con los que El nos llena, se lleven a cabo.
Conocemos de repente a personas que no sabemos muy bien la razón están ahi, y que con el tiempo se convierten en amigos importantes, con los que tenemos que compartir muchas cosas o a lo mejor, conocemos a alguien que con el tiempo será ese compañero o compañera de viaje que todos anhelamos. Conocemos a personas que solo necesitan un abrazo o palabras de consuelo.
En ocasiones lamentamos no haber estado un sitio o no haber hecho esto o lo otro, o también que de que "desgracias" me pasan; de alguna forma que no entendemos, es El quien decide que pasará en cada momento, como y donde... porque el tiempo para Dios, no es el tiempo para el hombre y de todo aquello que nos pasa. Tenemos que aprender a contar con la mano de Dios, con su voluntad y poner nuestra entera confianza en que El sabe. Y ahí es donde viene lo dificil, en confiar plenamente, actuando pero siguiendo los impulsos de Dios.
Desde hace unos meses, estoy en sus manos, mi vida era un pequeño caos en el que me encontraba realmente perdida, era un sinsentir de cosas... hoy puedo decir que Dios hace milagros, que los he visto, que he visto como el mueve las cosas para que sucedan y lo hace con tanta dulzura y con tanto amor, que si todos estuvieramos atentos, estaríamos llenos de la dicha de Dios.
Ayer me hizo un regalo, y un milagro también, permitió que dos personas muy queridas para mi, dos hermanos que llevaban sin verse unos años, se volvieran a ver... No sé como fue, pero se dio todo para que eso fuera así.
Solo me queda estar eternamente agradecida al Padre por esto y por otros tantos regalos que me está haciendo.
Paz y bien para todos.
"Permaneced en mi amor"
PROGRAMACION FRATERNIDAD CURSO 19/20
Hace 6 años

1 comentario:
Puff. ¡realmente lo increíble es darnos cuenta de que Dios nos ha hecho sus instrumentos! Yo me asombro de cómo con instrumentos tan desafinados Dios es capaz de hacer una melodía tan perfecta. En esa historia del encuentro entre hermanos como por casualidad dos profesoras se encontraron en un pasillo entre clase y clase y... años después hablamos de dos seres pérdidos con los que teníamos una relación especial y ... esos seres habían compartido casa de acogida y... habían perdido el contacto y ... al reencontrarse una de ellas fue la llave para que la otra llegara hasta el hermano perdido... Inma...¡qué melodía tan bien acoplada... todo a su tiempo!, ¿y si el que dos profesoras se encontrasen aquel día sólo tuviese un objetivo ... este encuentro?.¿Existen las casualidades?... No. Existen los manejos de Dios, esos manejos oportunos que cuando los vivimos nos llenan de fe, de esperanzas, de milagros, de Dios.¡Que increíble es estar en sus manos!... En verdad es un regalo, es su bendición.
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