martes, 4 de enero de 2011

Queridos Reyes Magos

Queridos Reyes Magos,
Ya se acerca un año más en el que como cada año suelo escribiros y pediros por todo aquello que deseo. Aún recuerdo con cariño cuando de pequeña, casi no dormía pensando que ibais a venir y temía encontrarme con vosotros, porque entonces según decía mi madre, no nos ibais a dejar regalos… Creo que casi siempre me trajiste todo aquello que más deseaba, aunque supongo que tus pajes, mis padres, hacían todo lo posible porque eso fuera así.
Recuerdo siempre cuando nos levantábamos todos para ir a ver los regalos, esas caras de sorpresas y llenas de ilusión y algunas veces, en las que aquello que nos habíais traido no nos gustaba demasiado…
Ahora que ya soy mayor, mis deseos son otros muy diferentes que esos regalos de niña.
Voy buscando en cierta forma que la gente que me rodea esté bien, incluso yo misma; seamos felices y vivamos en paz, que todos nuestros deseos e ilusiones se vean realizados, porque eso es lo que hace siempre que sigamos guardando nuestra alma de niños, esa pequeña parte de inocencia, que el hombre nunca debería perder. Y vale tanto, mirar a tu alrededor y ver a los que te rodean con una sonrisa. De igual manera, que arrimar mi hombro para que alguno de ellos se apoye en el y sienta que hay alguien cerca. Y sentir como a los que más quieres y te importan te corresponden sin pedir nada a cambio.
Hacía mucho que no escribía una carta de Reyes como está, y bueno me atrevo a pediros a cada uno lo que tan sabiamente ofrecisteis al Niño: oro, incienso y mirra. Pero no el oro, el incienso y la mirra de aquella época, sino la de esta en la que vivimos. El oro podría ser todo aquello positivo que inunda nuestras vidas como una luz brillante y potente. El incienso podría ser como el aroma que debemos seguir para conseguir todo aquello que deseamos. Y la mirra ese oro que no se ve, pero que sí huele como el incienso y que llena nuestro corazón y nos ayuda a ser mejores y a evolucionar interiormente.
Igual que tú, Rey Melchor, Rey de la Luz,que trajiste oro, te pido que traigas luz a todos aquellos que conozco, que sus tinieblas se conviertan en claridad y que eso les ayude a ser mejores personas; y que todo aquello que les produce dolor en su alma, se mitigue. Que en cierta forma, se conviertan en reyes y reinas de sus propias vidas, donde resplandezcan con luz propia.
Rey Gaspar, Rey de lo humano, de lo terrenal, que trajiste incienso, te pido que hagas que todos aceptemos nuestras debilidades y defectos, también todas aquellas dificultades que nos agobian; que todo nos haga superarnos a nosotros mismos y crecer interiormente. Que seamos como ese incienso y perfumemos a todos los que nos rodea con nuestra sabiduría de la vida.
Y a ti, Rey Baltasar, Rey de la Protección de Dios, te pido que nos protejas, que nos guíes y que no dejemos nunca de seguir esa Estrella de Oriente que es todo aquello que deseamos.Que al menos llegue a nuestra vida todo aquello que vaya a hacernos bien, todo aquello que nos traiga salud, paz, felicidad y amor.
Gracias queridos Magos, porque ya sé que haceis todo lo posible porque esto sea así.
Con vuestra bendición, se despide,
Inma