La vida nos llena de besos y caricias de Dios,
y Dios nos llena la vida de sus besos y caricias,
en los momentos de desaliento,
en los momentos de alegría,
en los momentos de desesperación,
en los momentos de gozo,
en los momentos de angustia y pérdida,
en los momentos fraternos,...
En todos estos momentos, Él se manifiesta, cuando los momentos son buenos, nos hace sentir la felicidad y el gozo más completo, porque sabemos que nos ha concedido esa gracia. Cuando los momentos son de desaliento, El sigue ahí con nosotros, nos toma en sus brazos y hace que el mal trago sea menos duro.
Solo hay que distinguir a Dios en cada uno de los momentos y estar preparados para recibir su beso, su abrazo o su caricia.
Paz y Bien¡
PROGRAMACION FRATERNIDAD CURSO 19/20
Hace 6 años

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