Despierta el que duerme. Cuando alguien duerme, esta indefenso, no tiene voluntad propia…solo se duerme y se vive un mundo irreal, de otro plano, no el real de la vida… y en esos planos si Dios no está en nuestra cabeza, no podemos pretender que esté en nuestros sueños… es que eso de volar y subir hacia arriba da miedo… claro pero si no se sube hacia arriba hacia el cielo, no podemos verle, no se le puede sentir…Claro, solo aquel que quiere, aquel que lo desea, que se da cuenta de que ha perdido todo, aquel que se encuentra con su alma hecha ciscos… es aquel que piensa que tiene que cambiar algo en su vida,… entonces aparece DIOS. Y aparece en forma de mensajes, de situaciones, de sueños, que nos dan una respuesta para vibrar con la luz de Dios, ya que sin su luz, estamos en la oscuridad más plena.
Y es ahí en ese sueño, o quizas deberíamos decir pesadilla,… donde creemos que con tener más somos más libres, mejores personas,.. es que soy feliz porque tengo mejor calidad de vida; es ahí donde nos volvemos esclavos del dinero y adoramos al Dios dinero, que creemos que nos da la seguridad y la libertad y que sin embargo nos ata; con tener más comida, más ropa, más dinero en la cuenta,.y más y más y más…… y más.
¿Y para que? ¿Para darme cuenta un día de la tristeza de mi alma? ¿Para darme cuenta de que como no tengo, no soy? ¡Qué triste! Nos demos cuenta que hemos tenido y que no hemos crecido interiormente.
En nuestra vida existe oscuridad, porque nosotros la dejamos estar, existe pesimismo, egoismo, orgullo, vanidad, materialismo, soberbia,….. porque nosotros lo dejamos estar ahí. Se apoderan de nosotros y nos hacen creer que no voy a ser más feliz porque voy a tener esto y lo otro… es que… “es la ilusión de mi vida” ¿Y donde queda la persona? ¿Y las personas que nos rodean? ¿Para ellas también es la “ilusión de su vida” ¿Dónde quedas tu como ser humano creado a imagen y semejanza de Dios?¿Donde queda Dios…? ¿Escondido en algún archivo del ordenador o quizás ordenado en la letra D en aquellas carpetas archivadoras de la estantería?...
A Dios no se le puede clasificar… está DENTRO DE TI, EN TU CORAZON… Ahí en tu corazón hay un hueco que no lo puede llenar nadie más que El. No lo puede llenar ni el amor ni el cariño de un padre, de una madre, de un hermano, de una pareja, de un hijo… Ese vacío solo puede llenarlo El y es el lugar de encuentro con Dios. Por eso cuando El no esta ahí, nos sentimos vacíos y pensamos en llenarlo en tantas cosas que tenemos o queremos tener o nos ilusiona tener. Y así vamos creando más vacío y más oscuridad en nosotros… y nos sentimos tristes y no somos felices y achacamos esa infelicidad a los demás que hay que ver que si no me hacen caso, que si no puedo hacerlo que yo quiera, es que mis cosas son mas importantes….
Siente esa luz de Dios, dentro de ti y DESPIERTA, te espera algo maravilloso… descubrir al Padre de nuevo, descubrir el Cielo, descubrir esos regalos que pone en nuestras manos, en forma de gestos, situaciones, reacciones de la gente… Pero depende solo de ti, nadie puede hacerlo por ti. Dejarte sentir y vibrar, compartir aquella luz que sienten los demás de Dios y llenar a los demás de la luz de Dios,…. Para eso se despierta.
Se despierta para sentir la vida, para ser feliz viviendo en Dios, con su bendición y dejándonos guiar por su Amor Eterno, que es también el nuestro. Aquí no hay fórmulas mágicas, es amor por amor, amar desde el corazón, desde ese amor de Dios…
Ponte en las manos de Dios, confia y dejate llevar por El. Actua con el corazón y verás como no te hace falta nada más. El te regala continuamente de muchas formas, para llenar tu espíritu, dejate guiar por tu Espíritu y verás que los regalos de Dios no son para uno mismo, sino que siempre se comparten.
Paz y bien.

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