jueves, 26 de febrero de 2009

Aqui estoy sentanda delante del ordenador, sin saber muy bien como ordenar todas las ideas que fluyen en mi cabeza. Este es un tiempo de cambios, de renovación y de transformación. Es un tiempo para afianzar el camino y coger fuerzas. Quizás sea por eso, por lo que me cuesta tanto plasmar todo aquello que quiero decir...

Todos buscamos y en esa busqueda eterna, buscamos como ser felices, como equilibrar nuestro interior, como intentar conseguir todo aquello que deseamos... pero todo eso, se ha ido buscando en las riquezas materiales, no en el enriquecimiento interno del ser humano. La felicidad no está en un coche, ni en una casa, ni en tener miles de cosas que nos entretengan... La felicidad está dentro de nosotros, en sentirnos bien con nosotros mismos y lo más importante de todo, en tener a Dios en nuestro corazón.

Hace algunos años, alguien me enseñó una canción cuyo título es ¿DONDE ESTA DIOS?. Es la historia de San Agustín...

En una tarde en la playa, mirando ponerse el sol
admirando quede la grandeza de Dios
el que creo a los hombres y este mundo les dio
por sus obras creí en el, pero me pregunte..
DONDE ESTA DIOS, SE QUE TODO LO HA HECHO EL
PERO DONDE, DONDE ESTA DIOS, NO LO SE
Y comence a buscar a la gente que hablaba de El
esta aqui, esta alli mire pero no vi nada.
Entonces tristemente a la playa yo regresé,
vi a un niño jugar en la arena y me acerqué...
Y el niño sonriendo, me dijo yo lo encontré
vive dentro de mí desde que en El crei
y alli mismo en la arena un gran rato yo lloré
destruyendo mi yo, hasta que nació El
HOY DIOS VIVE DENTRO DE MI
SE QUE VIVE DENTRO DE MI
DESDE QUE COMO EL NIÑO AQUEL
EN EL CREI.
He cantado esa canción desde entonces y solo hasta ahora no he comprendido plenamente, que Dios está dentro de mí, en mi corazón y que solo confiando y creyendo en El plenamente, mi plenitud como persona será entera, será completa. Sólo en un diálogo con el Padre, en oración se puede conseguir esta plenitud. Solo meditando lo que pasa a nuestro alrededor y nuestro interior, podemos encontrarle. Solo dejándonos guiar por El, encontraremos ese camino de paz interior y equilibrio que tanto necesitamos...

Paz y amor a todos

1 comentario:

Pilar dijo...

Ánimo ... los verdaderos giros de nuestra vida vienen a veces tras la catarsis, las catarsis son necesarias... tras ellas soltando quedas liberada de tanto... que a partir de ahí es cuando realmente empieza la nueva construcción y todo se va a ir conjuntando hacia lo que tiene que ser... todo va a ir bien ... ahora y sólo mirando el camino en la verticalidad a lo celeste la línea queda perfecta. La verticalidad con el cielo. Que el sentir, el pensar y el hacer sean uno... ese es el camino del que fluye ... el logro del "ser" vertical. Que sólo Dios te guíe.